¿Qué enseña La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días?

Jesus y la mujer samaritana

¿El bautismo es necesario para nuestra salvación? ¿Dios nuestro Padre y Jesucristo son seres distintos o son uno solo? ¿Qué pasa después de nuestra muerte? Conoce cómo responde a estas preguntas La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

¿Cuáles son las enseñanzas centrales de la Iglesia?

 

Todas las doctrinas y enseñanzas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se centran en Jesucristo. Aquí te damos una visión más profunda de algunas de las creencias y prácticas fundamentales de la Iglesia, las cuales son:

La Trinidad

La Salvación

Muerte física

Muerte espiritual

El Plan de Dios para Sus hijos

La Restauración

Las Escrituras

Los templos

La familia

Trinidad

La Trinidad

 

Dios el Padre, Su hijo Jesucristo, y el Espíritu Santo son tres seres distintos que juntos componen la Trinidad. Nuestro Padre Celestial y Jesucristo tienen cuerpos tangibles de carne y hueso, mientras que el Espíritu Santo es un personaje de espíritu.  La doctrina enseña que estos tres personajes están unidos en propósito y doctrina para el bien de la humanidad.

Salvación

La Salvación

 

La Salvación viene gracias a la misericordia y sacrificio de Jesucristo. Cuando Adán y Eva cayeron del Jardín del Edén trajeron dos tipos de muerte al mundo: la muerte física y la muerte espiritual. El sacrificio, muerte y resurrección de Jesucristo, referidos como la Expiación, nos salvaron de estos dos tipos de muerte.

Muerte física

Muerte física

 

a muerte física es la separación de nuestro espíritu y nuestro cuerpo mortal. Jesucristo nos salvó de este tipo de muerte, por lo que todo aquel que haya vivido será resucitado, recibirá un cuerpo perfecto, será inmortal y nunca volverá a morir. Este regalo es para todas las personas, sin importar si fueron justos o si han muerto en sus pecados.

Muerte espiritual

Muerte espiritual

 

La muerte espiritual significa que nuestro espíritu se separa de Dios. Jesucristo tomó consigo los pecados, debilidades, y sufrimientos por todo aquel que viva y haya vivido. Gracias a que Él pagó el precio de nuestros pecados, ahora nosotros podemos arrepentirnos y ser perdonados. Así como enseña la Biblia 'si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: sí fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana'.

 

Para recibir este regalo tenemos que tener fe en Jesucristo, arrepentirnos de nuestros pecados, y hacer y guardar convenios y promesas con Dios a través del bautismo y en los templos sagrados. Mientras tengamos fe en Jesucristo, nos arrepintamos y confiemos en Él, él nos perdonará y nos dará la gracia y el poder para seguir sus mandamientos y enseñanzas.

 

Plan De Dios

El Plan de Dios para Sus hijos

 

La doctrina enseña que Dios es el Padre de nuestros espíritus y que nosotros vivimos con Él antes de haber nacido. Dios quiere que podamos llegar a ser como Él y recibir las bendiciones de las que Él disfruta. Dios nos hizo posible el venir a la Tierra a recibir un cuerpo, aprender de nuestras experiencias y escogerlo a Él y a Su hijo Jesucristo. Gracias a Jesucristo tenemos la posibilidad de arrepentirnos y poder ganarnos el regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial al terminar esta vida. En el Libro de Mormón, a este plan se le llama Plan de Salvación  o Plan de Felicidad.

Restauración

La Restauración

 

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Restauración de la Iglesia de Jesucristo. Esto significa que es la misma iglesia que Jesucristo organizó durante Su vida y ministró, restaurada a nuestro día por un profeta actual. 

A lo largo de los siglos, Dios ha llamado a los profetas para que enseñen Su Evangelio. Jesús, durante Su ministro, llamó a los apóstoles y les dio el sacerdocio o el poder para actuar y hablar en Su nombre.  Después de la muerte de los apóstoles, Dios tomó el sacerdocio de la Tierra y muchas verdades y prácticas se perdieron. Con el tiempo, las personas se dieron cuenta de estos cambios e intentaron restaurar la Iglesia. Sus esfuerzos ayudaron a preparar la manera en la que Dios restaurarÌa Su Iglesia y Su Evangelio. 

 

En 1820, Dios el Padre y Su hijo Jesucristo se le aparecieron a José Smith hijo. En Estados Unidos en el Estado de Nueva York. Ellos lo llamaron para ser un profeta, le otorgaron el sacerdocio y le dieron instrucciones que lo guiaran a organizar la Restauración de la Iglesia de Jesucristo. 

Jesucristo continúa liderando su Iglesia a través de revelaciones con profetas y apóstoles. Los individuos también pueden recibir revelaciones a través del Espíritu Santo para sus propias vidas.

Escrituras

Las Escrituras

 

Estos son los libros que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días reconoce como la palabra de Dios:

La Biblia

El Libro de Mormón

Doctrina y Convenios

La Perla de Gran Precio

El Libro de Mormón contiene los escritos de los profetas que vivieron en las Américas entre los años 600 A.C. y 400 D.C. y que enseñaron y profetizaron a Cristo. Jesucristo, después de Su muerte y resurrección, visitó a las personas de las Américas, les dio enseñanzas y los bendijo, y organizó Su Iglesia a través de ellos. 

Doctrina y Convenios contiene revelaciones dadas principalmente a José Smith, así como instrucciones para los individuos y la Iglesia en su conjunto. La Perla de Gran Precio cuenta con registros de Abraham y Moisés, recibidos también como revelación a José Smith. En este libro también se encuentran escritos de José Smith, incluyendo su historia personal y sus creencias básicas, los cuales son conocidos como los Artículos de Fe.

Templos

Los templos

 

Los templos son edificios sagrados donde todos los miembros fieles a la Iglesia pueden ir a hacer promesas con Dios y encontrar la paz. Dios quiere que todos Sus hijos reciban el don de la vida eterna y estas promesas o convenios son necesarios para nuestra salvación. Los miembros de la Iglesia también estudian los antepasados de aquellos que murieron y realizan convenios en sus nombres. Las personas fallecidas en el mundo de los espíritus pueden decidir si aceptan o rechazan estos convenios. Estas son las ceremonias que se llevan a cabo únicamente dentro de los templos:

El bautismo por los muertos: una persona viva es bautizada como representante o sustituto de alguien que ya ha fallecido. 

La investidura del templo: una persona viva recibe su propia investidura o regalo de poder y conocimiento espiritual al hacer convenios para obedecer los mandamientos de Dios. Después, regresan al templo para recibir la investidura de ancestros que ya fallecieron. 

Sellamiento: parejas y familias son selladas o unidas para la eternidad. Si los miembros de la familia permanecen fieles a las promesas que hacen, podrán vivir juntos para siempre al terminar esta vida.

Familia

La familia

 

La familia es esencial para el plan que tiene Dios para Sus hijos. El matrimonio entre un hombre y una mujer que se aman y son fieles el uno al otro proporciona la situación ideal para criar hijos. Los padres tienen la sagrada responsabilidad de criar a sus hijos con amor, de ver por sus necesidades y de enseñarles a amar y servir a los demás. Los esposos y esposas deben trabajar juntos como una misma pareja. Los convenios sagrados que se realizan en los templos les brindan la posibilidad a las familias de vivir juntos para la eternidad al terminar esta vida. 

En 1995 la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles, dos de los cuerpos gobernantes más importantes de la Iglesia, emitieron 'La Familia: Una Proclamación para el Mundo' (https://www.lds.org/study/liahona/2016/01/the-family-a-proclamation-to-the-world?lang=spa), la cual explica la naturaleza sagrada de la familia y cómo se deben llevar las relaciones familiares.