Ammón Meshach Tenney

Ammón Meshach Tenney

1844-1925

Amigo de los pueblos amerindios de todo el sureste de los EE.UU. y Rescatador de los santos SUD en el centro de México

En ocasiones es tan grande el camino de bondad que una persona abre para todos sus semejantes en la vida que nos maravillamos de sus sacrificios y logros e incluso nos admiramos de que existan seres así. Como un buen ejemplo tenemos a Ammón M. Tenney cuyos logros misionales, colonizadores, exploradores y pacificadores seguramente rebasaron sus muchas tristezas personales. Él promovió la paz entre etnias enemistadas, exploró incansablemente lugares prometedores para que los santos pioneros colonizaran, dirigió la colonización de St. Johns, Arizona, predicó el Evangelio con mucho éxito a los amerindios de los territorios de Utah, Arizona y Nuevo México y se unió a un trabajo sobresaliente por rescatar a los santos en el centro de México de un abandono de doce años. Es como el Señor mismo lo hubiera preparado desde su niñez para cumplir con todas estas tareas.

Mientras aún era joven, Tenney recibió su llamamiento misional

A la edad de 14 y con un peso de tan sólo 41 kilos, la madurez llegó de forma abrupta a Ammón M. Tenney. En 1858 Jacob Hamblin, a quien Brigham Young había llamado “apóstol especial para los indígenas” y quien ya para entonces era una leyenda viviente entre los mormones de todas partes, fue a la casa de Ammón para hablar con su padre y otros hermanos. Hamblin era elocuente y pronto captó la atención de los que lo escuchaban. Les platicó acerca de unos ancianos nativos americanos moqui (hopi) quienes les habían hablado de tres poblados zuni cuyos habitantes, de piel más clara que la de los indígenas cercanos, hablaban un idioma que ellos nunca habían escuchado y que otros decían contenía palabras de origen galés de las Islas Británicas. Brigham Young le había pedido a Hamblin que investigara la leyenda, que lograra la paz y que predicara el Evangelio en la medida de lo posible. Él era bueno para esto ya que las tribus le tenían mucha confianza.

ammon_meshach_tenney_young_medium.png

            Hamblin tenía muchos talentos lingüísticos para hablar con los nativos pero le hacía falta el conocimiento del español, hopi y zuni que necesitaba para llevar a cabo el mandato del presidente Young. El joven Tenney hablaba español y se desenvolvía bien en asentamientos de culturas diferentes, algo que Hamblin especialmente apreciaría. También ayudó el hecho de que el chico tenía conocimientos básicos de ute, pauvante, paiute, moqui (hopi) y tal vez zuni. Le confirieron el sacerdocio de Melquisedec, le ordenaron élder y lo apartaron como misionero entre los indígenas.

Tenney como aprendiz de Hamblin

Muchas veces durante los siguientes quince años, Tenney cabalgó junto al experimentado pacificador Hamblin. También realizó arduos viajes por su cuenta. Frecuentemente procuraban la paz entre los nativos y los mormones colonizadores de los territorios de Utah, Arizona y Nuevo México. Además de resolver pacíficamente muchos conflictos, también Tenney y sus compañeros recorrieron territorios inexplorados por anglosajones y predicaron el Evangelio a los amerindios que desearan escucharlos.

Jacob-Hamblin-bust-.png

            Durante el resto de su vida, Ammón Tenney siguió las enseñanzas que había recibido de Jacob Hamblin, su amado asesor y consejero quien cuidadosamente lo había instruido por una década y media: llevar la paz a los nativos y predicarles el Evangelio de tal manera que pudieran entenderlo y, así como Hamblin, Ammón continuó bautizando a cientos a lo largo de sus viajes.

Tenney reabre la Misión Mexicana

En 1901, y en conformidad con el plan cuidadosamente elaborado por el presidente de la Estaca Juárez en Chihuahua y que había sido presentado al presidente de la Iglesia Lorenzo Snow, Anthony W. Ivins visitó a Tenney en su casa cerca de la Colonia Dublán y lo llamó a reabrir la Misión Mexicana, que había sido clausurada por doce años, una asignación que Tenney aceptó con la usual dedicación de tiempo, talentos y energía que había utilizado en todas las otras asignaciones que la Iglesia le había dado. Los detalles de esta crucial etapa en la historia de la Iglesia en México se encuentran en el artículo: “La reapertura de la Misión Mexicana en 1901” encontrado en lds.org.mx/historia de la Iglesia en México; también sintetizado lo encontramos como texto principal en la lección 4 de la serie “Historia de la Iglesia en México”.

En general, podemos decir que Tenney, con la ayuda de hermanos mexicanos, se distinguió por rescatar a los santos en el centro de México de un período de doce años de abandono ocasionado por la tempestad política en el Territorio de Utah. Muchas familias actuales que han estado en la Iglesia desde hace generaciones le deben su permanencia al intrépido trabajo de este nómada siervo del Señor y sus ayudantes.

El Invierno de su vida

A pesar de la soledad que Tenney experimentó en su vejez, se ancló a la firme convicción de que ningún sacrificio mortal podía revocar la incesante necesidad de un miembro con fe de compartir la historia de la restauración con todos los hijos de Dios. Singularmente criado para este fin por su madre Olive Strong y su padre Nathan Tenney, dotado por las peculiares circunstancias de su juventud y capacitado por su magnífico colega pacificador Jacob Hamblin, Tenney se sobrepuso a casi cualquier desafío. Murió convencido de que en su debido momento, con una perspectiva eterna en mente, su familia vería que todos los sacrificios mutuos que habían sufrido valían la pena para que él fuera un mensajero constante del Señor.

Para leer el artículo completo, haga click aquí